Lo que no se ve en una foto, también cuenta una historia.
En esta imagen:
1. No se ven los años de trabajo para llegar a un estilo propio. 2. No se ven las veces que un concepto cambió en el último minuto y me obligó a replantear todo. 3. No se ven los proyectos que salieron al mundo y los que nunca vieron la luz. 4. No se ve la mezcla de organización obsesiva y caos creativo que me acompaña en cada entrega.
Pero todo eso está ahí.
Esta vez, fue el ojo y la sensibilidad de Simón Vélez, amigo y fotógrafo, lo que hizo que esa parte invisible quedara plasmada. No solo tomó una foto, capturó una versión de mí que pocas veces veo desde fuera.
Hoy sigo abierta a proyectos que desafíen mi creatividad y me permitan aportar lo que sé: crear marcas que no solo se vean bien, sino que cuenten quiénes son de verdad.
Si estás buscando elevar tu identidad visual con propósito y autenticidad, me encantaría escucharte.

